
Escritos e media noche
Tres y media de la mañana, un cigarro se consume veloz como un rayo, mientras mi vaso descontrolado continua su descenso. Alcohol en mis venas fluyen por doquier, como las vías repletas de luces incansables que aumentan su velocidad a través de estímulos incontrolables.
Siento un enorme deseo...
Arrancar de la razón...
el grito de Munch provoca en mi alma un relajo intelectual, que me parece atractivo.
quisiera dejar de pensar, pero no puedo.
no puedo ...
Siento ganas de lanzarme al vacío y no llegar nunca al final.
Mis garras se tensan al compás del viento desmesurado del fin del universo
las rosas están marchitas, pues no hay agua en el umbral del cuerpo.
cuerpo infinito que desgastado se transforma en tierra.
Dobla a la izquierda, pues es el camino que he decidido que tomes
deja tus antepasados en algún lugar armonioso y tranquilo. las luces se apagan las aguas surgen de lo más profundo.
grita sin temor
desgarra tu instinto
vomita tus temores, pues las vísceras te lo agradecerán
E T E R N A M E N T E.




